Los brasileños aman Barcelona

Muchos son los ilustres nombres que uno recuerda al pensar en brasileños vestidos de blaugrana: Romario, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Neymar…

Hoy no venimos a hablar de ninguno de ellos. Bueno, a lo mejor de Neymar un poco sí.

Para contar bien esta historia, hace falta remontarse a los años 80 en Sao Paulo, Brasil. Un señor llamado José Hawilla comienza a dirigir una empresa de marketing deportivo llamada Traffic Sports. En las siguientes décadas iría empoderándose de los derechos de retransmisión de diversos torneos del fútbol sudamericano, ampliándose posteriormente por toda América. Participa además en acuerdos multimillonarios con empresas como Coca-Cola o Nike, consolidándose así como uno de los más grandes conglomerados dentro del fútbol americano.

Pero Traffic es una empresa ambiciosa, y en un mundo donde los futbolistas son cada vez más valorados y las cifras de traspaso empiezan a ser jugosas, deciden en 2005 crear el Desportivo Brasil, club cuyo objetivo es desarrollar grandes promesas y convertirlas en futbolistas profesionales. Para ayudar a este desarrollo contaría con acuerdos con clubes de primer nivel como Gremio, Palmeiras, Fluminense, Atlético Mineiro e incluso Manchester United. Además de una amplia red de ojeadores y representantes.

Traffic ya había conseguido su objetivo. Estaba moviendo millones con los traspasos de sus jugadores. ¿Qué modelo seguían? Comprar muy barato y ceder a un club con buena reputación (como Fluminense o Palmeiras) con la promesa de recibir una parte de la futura venta una vez colocado en Europa a buen precio. Hasta ahí todo parece correcto: comprar barato, revalorizar y vender caro parece una práctica legal. El problema está en que Desportivo Brasil no competía en ninguna liga brasileña. De hecho, no debutaron hasta 2009, y lo hicieron en la cuarta categoría de la región de Sao Paulo. Y es raro que un club de ese nivel haga desembolsos millonarios por un jugador de la Serie A brasileña.

Para poder moverse mejor por el resto del mundo, Traffic crea dos filiales: Traffic USA y Traffic Europa. Crearía el Fort Lauderdale Strikers en Florida, y se convertirían en accionistas mayoritarios del Estoril Praia en 2010, club en aquel momento en segunda, al que llevarían a competir en Europa League años después. En este caso Estoril sería de gran utilidad, ya que les permitía colocar en Europa directamente a sus jugadores, siendo así mucho más accesibles para el resto de equipos.

Traffic era, entonces, lo que se conoce como un TPO (Third Party Ownership), mediante los cuales empresas o fondos de inversión conseguían los derechos de diversos jugadores, moviéndolos por varios equipos a muy bajo precio, para así al conseguir un gran traspaso llevarse la mayor parte del pastel. Quedaron terminantemente prohibidos por la FIFA en 2015.

Misma FIFA que sufriría la detención de varios de sus máximos dirigentes ese mismo año en el sonado FIFA Gate. Con ayuda de… ¿saben quién?

En efecto, José Hawilla. Una vez acusado de fraude, lavado de dinero y obstrucción a la Justicia, decidió colaborar con las autoridades estadounidenses en la trama de sobornos que rodeaba a la organización. Aceptó, además, devolver 151 millones de dólares. Tristemente nuestro querido José fallecería años después, en 2018, con la actividad de Traffic apagándose cada vez más.

Hemos hablado de Traffic, y explicado cómo trazaron una amplia red de ojeadores y representantes por todo el mundo, pero no hemos hablado de quiénes son. Uno de ellos es André Cury, quien pasó de trabajar con Traffic a hacerlo directamente para el Barcelona como ojeador en Sudamérica, siendo puente entre muchos jugadores brasileños y el club catalán. El Barça prescindiría en 2020 de sus servicios, aunque este sigue representando a jugadores ilustres del club, como Vitor Roque. Entra un miedo generalizado en la entidad culé cada vez que se atisban ritmos de samba llegando por los despachos.

Si se menciona a Cury, también hay que mencionar a su compañero de aventuras: Marcos Malaquías, representante y cara visible en los primeros traspasos, cuando André todavía no tenía contrato con el Barça. Ambos fueron los principales causantes del fichaje de Neymar en 2013.

Puestos en contexto, podemos entrar de lleno a visitar esta galería, mejor dicho, museo, de grandes jugadores brasileños que tuvieron paso por el FC Barcelona:

Henrique (8+2M)

El primero de todos. Llega en el verano de 2008. Un par de años antes había destacado como un central de gran proyección en la Serie B de la mano del Coritiba, pasando la temporada siguiente a uno de los clubes grandes de Brasil, el Palmeiras, donde no decepcionó y llegó incluso a ser convocado con su selección. Antes de continuar con sus experiencias por Europa merece la pena recalcar que no pasa directamente del Coritiba a Palmeiras. Hace un paso previo por nuestro amado Desportivo Brasil, que obtiene sus derechos por unos 750.000.

Llega al Barcelona firmando un contrato de 5 años, de los cuales el primero jugará en el Bayer Leverkusen, haciendo una buena temporada. El siguiente sigue sin contar con la confianza de Guardiola, que consideraba que debía adaptarse un poco más al fútbol europeo y optó por hombres de la casa como Fontás o Muniesa para su posición. Así, consigue una cesión al Racing de Santander (para seguir adaptándose al fútbol europeo), que será insuficiente para el Barça, por lo que se convertirá en 2 años consecutivos en el Racing. La adaptación no fue tan rápida como se esperaba, tanto es así que se volvió al Palmeiras, primero cedido y después, en 2012, a coste cero. Disputando un total de 0 partidos oficiales con la camiseta del Barcelona. Tiempo después volvería a Europa, vistiendo esta vez la camiseta del Nápoles, continuando su carrera en equipos como Fluminense, Corinthians, Ittihad Kalba, Belenenses, y cerrándola tal y como empezó, en Coritiba en el año 2024.

Keirrison (14+2M)

Les va a sorprender, pero la historia de nuestro siguiente personaje es prácticamente igual a la anterior, por lo que no perderemos demasiado tiempo en contarla. Keirrison llega, al igual que Henrique, del Desportivo Brasil un año después que Henrique, por 14M. Varias coincidencias aquí. Casualmente también estuvo cedido en Palmeiras justo antes. Y, repito, casualmente, en su traspaso al Barça estuvieron involucradas las mismas personas. La mayor casualidad de todas la van a descubrir cuando diga cuántos minutos disputó con el club catalán: los mismos que su amigo Henrique, cero. Desde que llega se le ve como un futbolista de futuro. Viene de hacer una gran temporada en Palmeiras. En palabras de Laporta “es un jugador que quería media Europa”.

Lo mandan cedido al Benfica, Fiorentina, Santos, Cruziero y Coritiba, terminando su contrato con el Barcelona en verano de 2014, yéndose gratis a este último equipo. Tendría una travesía de varios años por Brasil y Portugal, visitando el Londrina PR, el Arouca, y el Coritiba de nuevo, para darle fin a su carrera en el poderosísimo Palm Beach de cuarta división estadounidense.

Robert Gonçalves (Cesión)

Es tan poca la información que hay sobre este tipo… Pero no me he podido resistir a hacer un inciso aquí con su historia.

Carrera de ensueño del delantero nacido en Sao Gonçalo. Fluminense le cede en invierno de 2016 al filial del Barça, donde él mismo asume que “llega con sobrepeso porque ha estado un año de vacaciones”. “El Neymar gordo”, entre otros motes, no le ayudaron a seguir en Barcelona, que le devolverían 6 meses después a Brasil sin ejecutar la opción de compra que había por él, tras únicamente jugar unos minutos en un amistoso con el filial.

Muy recordada es su aparición en el FIFA 16 en la plantilla del Barça, sin que nadie lo conociera y sin disputar ni un solo minuto.

Paysandu, Boavista, Portuguesa RJ y Gonçalo RJ en Brasil, y Kitchee y Hoi King en la Hong Kong Premier League tuvieron el placer de contar con Robert en sus filas antes de su retirada. Actualmente es cantante.

Douglas (4+1,5M)

Llega desde el Sao Paulo en 2014, por 4M, con un paso previo, ¿adivinan por qué “equipo”? por el Desportivo Brasil, evidentemente. Tenía recorrido en Brasil y Luis Enrique dijo a su llegada “es el lateral que queremos”.

Mirada totalmente opuesta de la afición en general. Nadie conocía a Douglas en ese momento, y años después, seguían sin conocerle, para qué engañarnos. A su llegada fue bastante sonada la pregunta en rueda de prensa “¿Quién es Douglas?” a Zubizarreta. Mala fortuna tuvo durante esta etapa. Pocos minutos, que no fueron muy buenos y lesiones frenaron su evolución.

Tuvo un paso por el Sporting, donde metió 3 goles, que no les salvaron del descenso. No es precisamente una leyenda en Gijón. Su highlight allí fue su lesión durmiendo en el bus del equipo: volviendo de Vigo parece ser que se quedó dormido en una mala posición, lo que le llevó a lesionarse el glúteo.

Jugó en total 8 partidos con el barça entre liga y copa, no sumando ni 400 minutos con la camiseta blaugrana, lo cual no evitó que contara con 2 Ligas, 2 Copas, 1 Champions y 1 Supercopa de Europa en su palmarés, formando parte de la plantilla del triplete de la 14/15. Para acabar le esperaban paseos por Benfica, Sivasspor (donde fue nombrado mejor defensa de la liga turca) y Besiktas, donde terminó su carrera. Podría ser el más exitoso de la lista.

Más recientemente, en 2023 fue detenido por realizar varios disparos al aire con un arma de fuego durante una fiesta en Brasilia. Es probable que hiciese más disparos ese día que en sus años con la camiseta del Barça.

Marlon (5M)

No Brando, sino Santos. Llega del Fluminense en 2016 como cedido para jugar en el filial. Parece que la directiva aprendió ligeramente de los casos anteriores, y no quisieron jugársela de la misma forma con Marlon. El año siguiente se pagan 5M por su traspaso, para ser cedido en varias ocasiones hasta su definitiva venta al Sassuolo por 12M en 2018. Disputa 2 partidos completos de Liga y debuta en Champions, sin embargo, su único trofeo es una Copa del Rey en la que no llega a debutar.

Es un caso extraño dentro de este análisis, pues se le sacó beneficio, y hasta el día de hoy no ha tenido mala carrera. No me gusta que este tío me saque del guión, pasemos al siguiente.

Matheus Fernandes (7M)

De las categorías inferiores del Botafogo, pasa al Palmeiras, viejo conocido, y de ahí al Barça. Alexandre Mattos, director deportivo de Palmeiras, contactó con André Cury para enseñarles un jugador que creía que encajaría bien en Barcelona. Más concretamente un jugador que no era ni titular en su equipo. Ese jugador era Matheus.

Llega por algo más de 7M (pudiendo superar los 12M incorporando variables) en 2020. Cury decía no entender a Koeman, ya que Matheus no contaba con la confianza de su entrenador, y consideraba que el brasileño tenía condiciones para ser el próximo Busquets. El holandés, por otro lado, le vería algo lejos de Busi, así que le mandaron ese mismo año a Valladolid, sin ni siquiera ser presentado en Barcelona. En Pucela juega 166 minutos, y de vuelta a Barcelona. El año siguiente, 17 minutos tiene el bueno de Matheus contra el Dinamo de Kiev en Champions para demostrar su valía. Tal vez insuficiente. Aun así también incluye en su palmarés una Copa del Rey, que parece ser que las regalan.

El problema viene después de su etapa en Barcelona, que finalizaría en 2021 tras ser despedido a falta de 4 años para el fin de su contrato. No se lo tomó necesariamente bien y denunció al club por despido improcedente, reclamando una cantidad que ascendía a los 14,8M. No se quedó corto el gran Matheus. Tristemente el Tribunal Supremo desestimó el recurso del brasileño, estableciendo en 731.000 la cantidad a pagar.

Tras la mala experiencia europea, Matheus volvió a casa, al Palmeiras, de donde fue al Athletico PR y posteriormente al RB Bragantino, donde juega actualmente.

Gustavo Maia (4,5M)

Aquí el Barça arriesgó, y bastante. Apostar por un jugador que no había ni debutado con el Sao Paulo era una operación, digamos, extraña. Está bien el descubrir perlas brasileñas antes que nadie, pero tal vez aquí se apresuraron.

Gustavo destacaba, como ya he comentado, en categorías inferiores de Sao Paulo, teniendo un papel importante en la Copinha, y jugando con las sub-16 y sub-17 de su selección. Así, en 2020 se pagan 4,5M para incorporarlo al filial, donde gozaría de unos contundentes 284 minutos, sin oler portería.

Las siguientes temporadas encadenaría cesiones a Internacional y Valencia Mestalla, para acabar marchando libre al Vila Nova FC en 2023, restando 2 años del contrato inicialmente pactado.

Actualmente juega en el Sport Recife, tras pasar por el Náutico y el Criciúma.

Matheus Pereira (8M)

Llegamos a nuestro último protagonista: Matheus Pereira.

No confundir con Matheus Pereira del Toronto FC, ni con Matheus Pereira de Cruzeiro, ni Matheus Pereira, de las inferiores del Flamengo. Tampoco con Matheus Pereira, del filial de Maruinense.

Bueno, Matheus Pereira, es, con diferencia, el jugador con más experiencia previa al Barça de todos los que hemos visto. De la cantera al primer equipo del Corinthians, se gana un traspaso al Émpoli italiano, recalando la temporada siguiente en el filial de la Juve. Cesiones al Girondins y al Dijon, que sirivieron para poco, y al Paraná, que no sirvió para na’, le llevaron a un intercambio por el delantero en ese momento del Barça B, Alejandro Marqués (8M a cambio de 8M), siendo cedido con obligación de compra al Barça en 2019. No llegaría a jugar con el primer equipo, pero sí tendría cierta relevancia en el B. Estaría directamente relacionado con el posterior traspaso de Pjanic-Arthur, que seguiría este mismo modelo.

Finalmente, jugaría y sería importante en el Eibar durante varias temporadas, volviendo el año posteriormente a Brasil para jugar en Fortaleza y Corinthians.

Y aunque hay otros tantos que pasaron sin pena ni gloria tanto por LaLiga como por el Barça, este pequeño repaso nos es suficiente para entender un poco mejor por qué los brasileños aman Barcelona.

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